La opulenta mansión Korhan, otrora vibrante de poder y ambición, se ha sumido en un sepulcral silencio. Una semana ha transcurrido desde el brutal tiroteo que se cobró la vida de Orhan, y el eco de la tragedia resuena en cada rincón, desgarrando los cimientos de la familia.
Aunque su cuerpo aún no ha sido recuperado, las contundentes pruebas y las sombrías declaraciones de los facultativos han sellado