El Palacio de La Promesa se tiñe de sombras y revelaciones mientras la historia, implacable, insiste en repetirse, tejiendo un tapiz de secretos, anhelos y dolorosos reencuentros que prometen mantener a la audiencia al borde de sus asientos del 5 al 9 de enero.
Los pasillos de La Promesa, habitualmente testigos de elegantes recepciones y tensas intrigas, se han convertido esta semana en el