Estambul, Turquía – El aire en el prestigioso Salón de Juntas de Coran Holding se sentía tan denso como una tormenta inminente. En el episodio 77 de la aclamada serie turca “Una Nueva Vida”, el destino, caprichoso e implacable, orquestó uno de los reencuentros más cargados de expectación y tensión que el público ha presenciado en mucho tiempo.
El nombre de Seyran, antaño sinónimo de conflicto y amor turbulento, resonaba en cada rincón de la sala, no solo